martes, 11 de noviembre de 2014

Estudio de Efesios 1:3-5. Profundizando acerca de la elección.

Efesios 1: 3 - 5.

TEMA: PROFUNDIZANDO ACERCA DE LA ELECCIÓN.


Lo primero que debemos tener en cuenta es que no podemos dejar de lado ninguna de las verdades bíblicas reveladas en la palabra de Dios. Como dice Hechos 20:27, "debemos anunciar TODO el consejo de Dios".

La elección es una de esas verdades que aparece en las Sagradas Escrituras y que, por tanto, debemos creer, estudiar y proclamar. Eso es lo que vamos a hacer ahora.

Antes de empezar debemos tener en cuenta que Dios y los hombres se mueven en esferas distintas, donde las cosas son distintas. Dios pertenece a la esfera de lo divino, de lo eterno, donde no se está sujeto a la limitación del tiempo y donde toda la eternidad puede ser presentada ante los ojos de Dios al mismo tiempo. Los hombres, por el contrario, pertenecen a la esfera de lo finito, de lo limitado, donde nuestra percepción de la realidad está sujeta a la limitación del tiempo y donde lo único que existe realmente es el pasado, porque el presente es una ilusión y el futuro no puede ser controlado por ningún hombre.

Cuando colocamos a Dios en la esfera humana, con las limitaciones a las que nosotros estamos tan acostumbrados y que, por otro lado, nos parecen tan razonables, es cuando empezamos a tener problemas.

A veces las cosas suceden de forma ligeramente diferente según la esfera en la que sucedan los hechos. También sabemos que hay cosas que, sucediendo en la esfera humana, tienen una repercusión en la esfera eterna.

La revelación de Dios a través de su Palabra (La Biblia) nos ha dejado pinceladas de lo que sucede en la esfera divina, y también nos ha revelado las cosas que deben suceder en la esfera humana.

Por ello siempre que nos acerquemos a un texto debemos tener muy presente a cuál de las dos esferas se está refiriendo el escritor, porque si intentamos aplicar las verdades de una esfera en la otra llegaremos a conclusiones absurdas y a una exégesis bastante mediocre de los textos que estamos tratando. Esto de elegir, puede parecer sencillo, pero no lo es tanto, porque Dios a veces nos va dando pinceladas de un lado y de otro entremezcadas, por lo que tenemos que tener un buen conocimiento del resto de la revelación bíblica para no caer en malas interpretaciones.

Dicho esto, intentemos analizar un poco el tema de la “Elección”:
En Efesios v.4 y 5, leemos lo siguiente: "según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,...".

Evidentemente lo que aquí se nos revela pertenece a la eternidad en donde reside Dios. Esta primera afirmación nos revela que Dios colocó juntos en su mente  a Cristo y a los elegidos desde la eternidad. Todo su plan esta diseñado y pensado desde el principio. ¿Cómo podríamos explicar más por extenso esta afirmación del v.4?

(dejar tiempo a la gente para reflexionar y contestar)

Pablo nos lo aclara (desarrolla la idea) en el v.5.

Cuando Dios nos eligió éramos viles (no santos) y miserables, dignos de ser juzgados  y no de ser adoptados, pero Dios, estando en ese estado, nos amo, y decidió salvar a algunos por el puro afecto de su voluntad (Rom 8:29-30: " Porque a los que antes conoció (es decir, amó de una forma especial), también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.").

Esta es la verdad bíblica. Por sí sola no es muy difícil de aceptar y creer. Entonces ¿Qué es lo que la hace complicada y difícil?.

Lo complicado aquí es compaginarla con la doctrina de la libertad y responsabilidad humana, las cuáles verdades también se nos enseñan en la Biblia. Sería bueno recordar aquí que estas doctrinas pertenecen a la realidad  limitada, temporal y finita en la que se mueve el hombre, mientras que la elección, como ya hemos visto, pertenece a la esfera eterna, infinita y divina en la que se mueve Dios.

Podríamos preguntarnos “Entonces, ¿He elegido yo a Dios?” A esto debemos responder un rotundo “Sí, de hecho lo hiciste, y de una forma libre y voluntaria, pero sólo porque en la eternidad Dios te había elegido a ti. Y si preguntamos ¿Tome yo la decisión de creer en Cristo?, la respuesta vuelve a ser “Sí, de hecho lo hiciste, y de una forma libre y voluntaria, pero sólo porque en el eternidad Dios así lo había dispuesto.

En la escritura se nos revela pero no se nos desvela el misterio de la elección, y si Dios no ha querido aclararlo, tampoco nosotros debemos poner todo nuestro empeño en encontrar una solución a este problema que ha hecho que los mejores cerebros del mundo cristiano se devanaran hasta la saciedad.

Pero, aunque no debemos empeñarnos en desvelar este misterio, si que hay tres verdades que podemos aprender y recordar acerca de la elección:

1.- La doctrina de la elección es una revelación divina y no una especulación de los hombres.

No se trata de una doctrina inventada por algún teólogo, sino que es una revelación de Dios a través de sus escrituras, y por lo tanto, ningún cristiano bíblico puede ignorarla.

En el A.T. Dios es el que elige a Israel y lo aparta del resto de naciones para que sea su pueblo. Si miramos en Éxodo 19:4-6 leemos: “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.”

En el N.T. Dios está escogiendo, de la comunidad internacional, a sus santos, es decir, aparta a los suyos para ser su pueblo. En 1 Pedro 2:9-10 leemos: “Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”

Dios es el que elige a los hombres, y esto es una verdad revelada por el mismo Dios a través de su escritura.

2.- La doctrina de la elección es un incentivo a la santidad y no una excusa para pecar.

Esta doctrina es clave para nuestra seguridad en la salvación eterna, ya que aquel que nos escogió, nos llevará hasta el final. Pero no podemos usar esta seguridad para pecar.

¿Quién no ha escuchado alguna vez decir aquello de “pues si estás seguro de la salvación, ¡menudo chollo! ya no puedes perder el cielo, así que puedes pecar a tu antojo y hacer lo que te de la gana”?

Si atendemos a la TOTALIDAD de la revelación bíblica, entenderemos que esto es una completa estupidez, ya que no hay ningún soporte bíblico para tales afirmaciones, sino más bien todo lo contrario. Pablo mismo nos lo dice en el v.4 (Leerlo) en donde, al igual que en 5:27 y Colosenses 1:22 se apunta hacia nuestro estado final de perfección.

Pero el proceso de santificación es algo que empieza aquí y ahora, en el momento que un hombre hace una decisión por Cristo. 
Así que lejos de animarnos al pecado, la doctrina de la elección lo prohíbe y descansa sobre la necesidad de santidad de los hombres así como su incapacidad para buscar a Dios.

Dado que la santidad es el propósito final de la elección, no puede tener ninguna relación con el pecado.

3.- La doctrina de la elección es un estímulo a la humildad, no para la jactancia.

Muchos dicen que decir que somos los “elegidos” de Dios es una fanfarronada y una arrogancia por nuestra parte. Y sería así si Dios nos hubiera elegido por algún merito por algo que nosotros hubiéramos hecho. Pero no hay espacio en absoluto al merito en la doctrina bíblica de la elección. Más bien todo lo contrario.

Dios específicamente escogió a Israel, no porque fuera un pueblo que le buscara especialmente o porque se lo mereciera, sino que lo hizo porque los amó (Deuteronomio 7:7-8). La única razón de elegirlos estaba en Dios (amor), no en Israel (merito).

La misma afirmación es hecha en Efesios. El énfasis de este primer párrafo es la gracia de Dios, el amor de Dios, el deseo de Dios, el propósito de Dios y la elección de Dios.

Además, al ser hecha “antes de la fundación del mundo”, ni siquiera existía nada de la creación que nosotros conocemos, mucho menos nosotros, por lo que sería absurdo achacar esta elección a algún mérito nuestro.

Así pues, la elección divina lo que hace es desintegrar y aniquilar cualquier “buena obra”, esfuerzo o virtud de los hombres.

Es por esta razón, que lejos de enaltecernos por ser “los elegidos”, caemos de rodillas y alabamos y adoramos a Dios en humildad, siendo conscientes de nuestra indignidad para ser reconocidos como sus hijos adoptivos. Esta es la única reacción razonable a la verdad de la elección.
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Para terminar, quisiera hacer una aportación personal, ya que tras dos semanas reflexionando en este tema, he llegado al convencimiento de no se nos podría revelar de otra forma. No me refiero a los argumentos ya expuestos de la imposibilidad de aunar las dos esferas en una única realidad coherente, ya que la coherencia necesita del parámetro “tiempo” y Dios no está ligado a él.

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué Dios no ha revelado claramente sus verdades sin tener que acudir a oscuros “circunloquios” o a pinceladas que tenemos que ir recogiendo de aquí y de allí para hacer una teoría coherente?

Debemos entender la forma que tiene Dios de hacer las cosas. Para ello hay otro ejemplo que puede sernos útil, ya que los discípulos en cierta ocasión le preguntaron a Cristo acerca de las parábolas. Leamos el pasaje en Mateo 13:10-17.

En esta parábola, se nos viene a decir que Cristo hablaba en parábolas para que aquellos que querían buscar excusas para no creer las encontraran fácilmente, mientras que las mismas cosas, producían una profunda enseñanza y un crecimiento espiritual en los que querían encontrar en ellas la enseñanza de Dios.

Vemos que la misma verdad produce diferentes reacciones según nuestra pre-disposición hacia esas verdades.

Lo mismo se puede aplicar a lo que sabemos acerca de la doctrina de la elección. Si nuestro prejuicio es malo, la usaremos como excusa para la burla y para la incredulidad, mientras que si nos acercamos a ella con la disposición adecuada, encontraremos una verdad bíblica que nos hará tener la reacción adecuada: humildad, adoración y arrepentimiento de los pecados.


Estudio de Efesios 1:3-6. Las Bendiciones espirituales que recibimos del Señor (I)

Efésios, 1 : 3 – 6.

TEMA: Las Bendiciones Espirituales que recibimos del Señor (I).

Lectura: Efesios,1:3-14.

Introducción:


Como introducción a esta segunda parte me gustaría que nos preguntásemos ¿Cuántas Bendiciones hemos recibido últimamente de parte de Dios? Seguro que responderíamos con muchas cosas. Yo podría decir que tengo un buen trabajo, que tengo un buen coche, que tengo una mujer que me ama y me hace feliz, que mi congregación ha adquirido un nuevo local para la gloria del Señor, que tengo salud, y muchas otras cosas que podría enumerar, pero ¿Qué ocurre con las bendiciones espirituales?. ¿Qué bendiciones espirituales habéis recibido últimamente? ¿Qué contestaríais? Debemos tener cuidado de no olvidar que nuestro Señor se preocupa tanto o mas de nuestro bienestar espiritual con Él, que de nuestro bienestar físico.

Desglose (1ª Parte: Ef, 1:3-6): Dios Nos Ha Escogido.


El pasaje que hemos leído se centra en un contexto de recordatorio y exhortación más que de regaño o reprensión por una mala actitud (como vemos por ejemplo en Gálatas). Pablo nos recuerda aquellas bendiciones que hemos obtenido en Cristo Jesús. Para ello, se considera al creyente como receptor de TODA BENDICIÓN ESPIRITUAL y para ello intervienen las tres personas de la trinidad. Pablo divide este texto en 3 partes bien diferenciadas:

q  Cada una de estas 3 partes es efectuada por una persona de la trinidad:
a)    Del v.3 al v.6, El Padre.
b)    Del v.7 al v.12, El Hijo.
c)    Del v.13 al v.14, El Espíritu Santo.

q  Cada una de estas 3 partes implica una acción:
a)    Del v.3 al v.6, somos escogidos por el Padre.
b)    Del v.7 al v.12, somos redimidos por el Hijo.
c)    Del v.13 al v.14, somos sellados por el Espíritu Santo.

q  Cada una de estas 3 partes tiene un propósito:
a)    Del v.3 al v.6. Ser hechos santos y sin mancha y ser adoptados como hijos suyos.
b)    Del v.7 al v.12. Hacer sobreabundar en nosotros la sabiduría e inteligencia, nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, promesa de vida eterna y herencia.
c)    Del v.13 al v.14. Tener la seguridad de nuestra herencia (arras).

q  Cada una de estas 3 acciones tiene un tiempo:
a)    Del v.3 al v.6. Pasado.
b)    Del v.7 al v.12. Presente.
c)    Del v.13 al v.14. Futuro.

q  Cada una de estas 3 acciones tiene un último propósito común:
a)    Del v.3 al v.6. Alabar la gloria de la gracia de Dios.
b)    Del v.7 al v.12. Alabar la gloria de Dios.
c)    Del v.13 al v.14. Alabar la gloria de Dios.

Podríamos resumirlo todo en un cuadro como el siguiente:

Persona
Acción
Propósito
Ubicación temporal
Propósito
común
Padre
Nos escogió antes de la fundación del mundo (v4a).
·         Ser hechos santos y sin mancha delante de él (v4b).
·         Adoptarnos como hijos suyos (v5).
Pasado
Alabar la gloria de su gracia
(v6, 12 y 14b).
Hijo
Redención por su sangre, el perdón de pecados (v7).
·         Hizo sobreabundar en nosotros la sabiduría e inteligencia (v8 y 18-19*).
·         Nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad (v9).
·         Reunir todo en Cristo (v10).
·         Tener herencia (v11).
Presente
Espíritu Santo
Sellar la promesa** (v13b)
·         Ser las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida (v14a).

Futuro
(* En los versículos 18 y 19 amplía un poco esta idea especificando más).
(**Previamente debemos haber oído el evangelio de salvación y haber creído en él -- v13a)

Vamos a empezar viendo la primera de estas partes.

1ª Parte: Del v.3 al v.6, somos escogidos por el Padre.

En el v.3 vemos una cosa curiosa: Dios Padre aparece referenciado como “el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. Para empezar notaremos que al referirse a Dios como Dios de Jesús, se está haciendo referencia a la cualidad humana de Cristo (igual que Dios es Dios de todos nosotros), y al referirse a Dios como Padre de Jesús, se está haciendo referencia a la cualidad divina de Cristo, como segunda persona de la Trinidad. La trinidad es un concepto que va a aparecer recurrentemente en la epístola de los Efesios, como iremos viendo.

Así pues Pablo empieza su epístola, bendiciendo a Dios y proclamando la humanidad y la divinidad de Cristo. Los teólogos llaman a la unión de las dos naturalezas, humana y divina, en Cristo, la “unión hipostática”.

Siguiendo en el primer versículo (v3), a continuación se nos muestra que el Señor nos ha bendecido “con TODA bendición espiritual en Cristo”. Fijaros qué importante: la posición del creyente no debe ser la de “buscar más bendiciones”, sino la de hacer nuestras aquellas bendiciones que ya han sido dadas por Dios.

Observemos también el juego de palabras: “Bendito..... que nos bendijo”. Dios es aquel al que nosotros alabamos, y el cual, a su vez, nos bendice.

La gente normal se encuentra físicamente en un lugar, pero los creyentes, al estar “en Cristo”, pueden disfrutar ya de algunas de las ventajas “espirituales” que tendremos en el cielo. Por esto los creyentes se puede decir que están físicamente en un sitio, y espiritualmente en otro.

 La salvación ya se ha llevado a efecto, pero aún no estamos físicamente en el cielo. Lo que ocurre, es que “espiritualmente” ya nos encontramos en los “lugares celestiales”, siempre y cuando la persona física se encuentre espiritualmente “en Cristo”, esto es, que haya creído en Cristo y se encuentre obedeciendo sus mandatos.

Esta es la razón por la que las bendiciones con las que nos bendice Dios, realmente suceden en los lugares celestiales. Este argumento se refuerza al acudir al original, en donde no aparece la palabra lugares, quedando algo así: “... que nos bendijo con toda bendición espiritual en los celestiales en Cristo.” Aunque no tiene mucho sentido en Español, los eruditos en Griego Koiné (el griego en el que se ha escrito la epístola) dicen que esta expresión alude a ese ámbito “celestial” en el que se encuentra un creyente cuando esta en Cristo. Como diría Scotfield parafraseando Heb 3:1 y 1ªP, 2:11 : “Puede decirse que el creyente es un hombre celestial, y un extranjero y peregrino en el mundo”. Notemos también que Pablo repite insistentemente, hasta la saciedad, las palabras “en Cristo” confiriéndolas así de una relevancia e importancia especial en esta epístola. ¿Por qué creéis que es?.


Pero bueno, retomando nuestro v.3, ¿Cuál es toda esta bendición espiritual?..... Según se nos explica más adelante: “el Señor nos escogió “en Cristo” antes de la fundación del mundo para que fuéramos “santos y sin mancha” delante de Él” (v4).

Este es el propósito eterno del Señor. Y es eterno porque fue “antes de la fundación del mundo”.

Primero hemos de notar que “El Señor nos escogió”. En este pasaje destaca el protagonismo de Dios Padre en la obra de la elección de los hombres para salvación. Hablemos pues de la elección basándonos en este pasaje:

1. La elección: Su autor.

El autor es “El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. Esto confiere a Dios Padre la dirección de la obra divina de la elección.


2. La elección: Su naturaleza.

Elegir es tomar algo, generalmente para uno mismo. Aunque no se define expresamente la masa de objetos o individuos de entre los que Dios elige a algunos, dicho grupo queda definido por medio del propósito: “para que fuésemos santos e irreprensibles delante de él”. Así pues, la masa de individuos entre los que Dios escoge forma a aquellos que son viles y carentes de santidad. Esto se ajusta al contexto y provee una buena y bella razón para justificar el sobrecogimiento que siente Pablo para expresar “¡BENDITO SEA EL DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ... QUE NOS ESCOGIÓ”. Se puede ver que Pablo era perfectamente consciente de la indignidad del hombre para merecer salvación y que es por una obra de maravillosa gracia que Dios (por el puro afecto de su voluntad) que nos extrae de ese grupo y nos hace santos e irreprensibles. La única respuesta adecuada a este hecho es la adoración en gratitud, y no el intentar buscar explicaciones.

3. La elección: El sujeto.

El sujeto es “nosotros”, no es toda la humanidad. Pablo escribe a santos y fieles en Cristo. Dado que la frase sigue: “ según nos escogió” concluímos que no puede referirse a todo los hombres sin distinción, sino que debe referirse a aquellos que ya son (o que han sido destinados a ser) creyentes y santos.

4. La elección: Su fundamento.

El fundamento de todo el proceso de salvación es “CRISTO”. Nos eligió en Él, y como vemos en Romanos 8:29-30, el proceso de salvación, comenzando en la elección y terminando en la glorificación de los santos, es una cadena de eslabones inseparables. Por tanto la elección es la base de todas las bendiciones subsecuentes.

El hecho de que la elección se haga “en Cristo” nos hace entender que fue precisamente Cristo el representante y fiador de todos los que en algún punto del tiempo serían recogidos en el redil. Como dijo él mismo en Juan 6:39. En Cristo, pues, los santos y creyentes, aunque inicialmente y por naturaleza totalmente indignos, son justos ante la presencia misma de Dios, ya que Cristo prometió que él satisfaría todas las exigencias de la ley en lugar de ellos, promesa que tuvo su total cumplimiento (Galatas 3:13).

De este modo, en Cristo, Dios pudo ejercer su justicia forense y a la vez su misericordia y amor hacia sus hijos.

5. La elección: Su tiempo.

Se dice que la elección tuvo lugar “antes de la fundación del mundo”. Esto es “desde la eternidad”. El mismo Cristo se refirió a los santos como aquellos que le fueron dados (Jn 6:39, Jn 17:2, 9, 11, 24. cf. 6:44).

Y se expresa también en la oración de Cristo de Juan 17:24.

6. La elección: Su propósito.

De nuevo lo vemos directamente en el pasaje: “para que fuésemos santos e irreprensibles delante de él”. La elección, no es algo condicionado a méritos posteriores o a un conocimiento previo de la fe que profesarían algunos. La elección es la raíz de la salvación y no su fruto.

Además vemos que la elección no nos deja a medio camino, sino que nos lleva hasta el final, hasta la perfección. Dios se propone hacer santos e irreprensibles a sus escogidos, y esta es la meta de los creyentes en esta vida presente (Lv 19:2), y llegará a su total realización en el más allá (Mt. 6:10, Ap 21:27). Seremos santos e irreprensibles “DELANTE DE ÉL”. Lo que más importa no es nuestra apariencia ante los hombres, sino lo que somos en los ojos de Dios.

La afirmación “... santos y sin mancha delante de Él” recuerda mucho a aquellos corderos sacrificados en el antiguo testamento que debían ser sin mancha (o sin defecto). Si algo esta manchado (tiene defecto) no puede ser presentado delante de Dios. El propósito del Señor es escogernos a nosotros para ser santos y sin mancha, aprovechemos para acercarnos al Señor. NO DESPERDICIEMOS LO QUE EL SEÑOR NOS OFRECE.

Adicionalmente, No sólo nos hace santos y sin mancha, sino que el Señor nos ha predestinado para ser adoptados como hijos suyos.

Esta predestinación es sinónimo de la elección de la que nos lleva hablando todo el pasaje. Esto es una aclaración adicional a su propósito.

La palabra que se usa aquí para adoptados hijos se emplea solo 5 veces a lo largo del NT:

Ro 8:15: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!.”

Ro 8:23: “.... y no sólo de ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.”

Ro 9:4: “Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas.”

Ga 4:5: “.... para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba Padre!.”

Y este pasaje: Ef 1:5.

Este término se refiere al hecho de ser colocados en la posición de hijos adultos, más que lo que modernamente entendemos por “la adopción”.

El propósito de Dios es que todos seamos hijos adultos en su familia, de los cuales Jesús es el Primogénito.

Esta adopción se lleva a cabo por medio de Jesucristo para sí mismo. Es por los méritos de su expiación que los elegidos reciben su nueva condición. Así llegan a ser hijos de Dios para su glorificación.

Por supuesto, todo esto lo hace el Señor por que quiere, no basado en nada mas que en su voluntad. De hecho armoniza perfectamente con “habiéndonos en amor predestinado”.  La causa de la elección no se basa en nada que podamos hacer, tal y como veremos un poco más adelante, en Ef. 2:8 : “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”. Esta es la voluntad de Dios.

Es por la gracia de Dios por lo que el señor nos “hizo aceptos en el Amado”. Cabe destacar el uso del pretérito dando por acabada la acción. Es algo que no se hará en el futuro, ni se esta haciendo en el presente, sino que ya se hizo, es algo que tenemos.

Y, por supuesto, todo esto es .... en el amado.

En el versículo 6 aparece una expresión de la cual no hemos hablado. Se trata de “Para alabanza de la gloria de su gracia.”. Esto se repite 3 veces en la primera sección de este capítulo: en los versículos 6,12 y 14. ¿Os acordáis al principio cuando os dije que en las bendiciones espirituales intervenían las tres personas de la trinidad?, pues justo aparece “la alabanza de su gloria” coincidiendo con el final de cada una de las partes que corresponden a cada una de las tres Personas de la trinidad.

Este es el propósito común y final así como el designio inmediato para todos aquellos que somos adoptados como hijos de Dios. La meta final, hacia la cual todo lo demás contribuye es el reconocimiento con adoración (alabanza) de la excelencia manifestada (gloria) en favor de los indignos (gracia) de aquel a quien se le llama “el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”.
Con esto se termina la parte concerniente al Padre y la semana que viene empezaremos con “el Hijo”.


03. Los Peligros del pueblo de Dios: Las seducciones del mundo.

Sermón de David Rivero predicado en la IBAO el 9 de Noviembre de 2014.
Título: 03. Los Peligros del pueblo de Dios: Las seducciones del mundo. 
Lecturas:  Jueces 16:4-5 y Jueces 16:15-22
Enlace al sermón en Audio.

Apuntes:

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El origen de la palabra seducir es "alejar", pero tiene una connotación negativa, porque se supone que se refiere a cuando alguien es alejado de algo bueno hacia el mal camino.

En el texto de hoy vamos a ver cómo Sansón fue seducido por el mundo, y lo haremos dividiendo el texto en 4 puntos principales:

- El llamamiento de Sansón.
- El desplome de Sansón.
- La victoria final de Sansón.
- El mensaje de Sansón a la Iglesia del S. XXI


- El llamamiento de Sansón

Sansón fue llamado por Dios para sacar a la nación de Israel de la seducción a la que había sido llevada por el pueblo de los filisteos. A lo largo de la historia vemos cómo numerosos pueblos habían seducido al pueblo escogido de Dios, pero en todos ellos hubo un factor común tras ser seducidos y verse dominados: "el pueblo se volvió a Dios y clamó a Dios": Jue 3:7-9 - mesopotamicos, Jue 3:12-15 - Moabitas, Jue 4:1-3 - Cananeos, Jue 6:1-7 - Madianitas y Jue 10:6-13 - Amonitas.

El libro de los jueces habla de la historia de Israel en unos ciclos de bendición, alejamiento, castigo, clamor y restauración. Pero en el caso de la dominación filistea no tenemos constancia de ningún clamor por parte del pueblo de Dios. Esto ocurrió porque los filisteos eran muy parecidos a Israel y su dominación no resultaba incómoda al pueblo de Dios. Así Israel estaba en "buena armonía" con los filisteos y no creyeron necesario clamar a Dios.

Es en este contexto en el que Dios llama a Sansón para que les libre de esta seducción de los filisteos, y este llamamiento no se le hace a Sansón de adulto, sino que es un llamamiento que se le hace antes de nacer, a través de sus padres, a los cuales se les dijo que Sansón sería Nazareo, esto es, dedicado a Dios. Las condiciones de ser Nazareo vienen en Jue 13:5-7 y eso es lo que Sansón había sido llamado a ser.

Curiosidad: Los filisteos venían de unos ancestros que se llamaban "kasmamín", que literalmente significa "los que se afeitan la cabeza" . A Sansón como parte de su Nazareato se le pedía que no se cortara nunca el cabello.

Así es como Sansón fue llamado para sacar al pueblo de la seducción de los filisteos. Y al igual que la historia del pueblo de Israel tiene un estribillo, la vida de Sansón tiene también un estribillo: Jue 14:6 - "el Espíritu vino con poder sobre Sansón", Jue 14:19 - "el Espíritu vino sobre él" y Jue 15:14 - "El Espíritu de Jehová vino sobre él". Así vemos que la fuerza de Sansón provenía de la presencia y el poder del E.S. en la vida de Sansón y no por nada mágico en su cabello, el cual sólo era una señal de su consagración al Señor.

Después de años siendo usado por Dios de esta forma poderosa podríamos pensar que Sansón era indestructible, invencible, por causa de su fortaleza física. Lo que nos parece incomprensible es que siendo esto así, Sansón se pusiera a tontear con esta cultura filistea, dejándose seducir en última instancia por ella.

- El desplome de Sansón.

En este momento concreto de la vida de Sansón entra en escena Dalila, que todos los comentaristas piensan que era una filistea, aunque podría ser una Israelita que se identificaba con los filisteos. Era hermosa, probablemente de una forma extraordinaria, y Sansón tenía debilidad por las mujeres hermosas. Así los filisteos buscaron que Dalila sedujera a Sansón y descubriera el origen de su fuerza.

¿Cuanto tardaremos nosotros en ver que siempre hay alguien al acecho para quitarnos nuestra fuerza, y que lo que quiere es que el E.S. se aparte de nosotros?

¿No se dio cuenta Sansón de que Dalila le había preguntado 3 veces por el origen de su fuerza? Pero en estas tres veces, Sansón la engaño y cuando los filisteos vinieron sobre él, les venció, aunque en estas ocasiones no se menciona que el E.S. estuvo sobre él, porque como dice el texto, el Espíritu ya no estaba sobre él. Así, Sansón terminó cayendo a la seducción de Dalila y entonces Sansón reveló el que él consideraba el secreto de su fuerza. Ella entonces se lo dijo a los filisteos y estos le cortaron las trenzas y le apresaron.

Realmente Sansón dejó de estar consagrado a Dios y por eso el E.S. apartó su poder de él, y como consecuencia de su falta de consagración, también perdió la señal que le identificaba con Dios: su cabello.

¿Cómo pudo caer Sansón en este engaño? Aunque parezca increíble, debemos estar atentos, porque este es el riesgo que tenemos el pueblo de Dios, cuando pensamos que, con lo que ya tenemos espiritualmente, es suficiente para enfrentarnos a las tentaciones y seducciones del mundo. ¡No debemos confiar en nosotros mismos ni dejarnos seducir por el mundo!

Al dominar a Sansón, sacarle los ojos y ponerle a moler grano, los filisteos habían puesto figuradamente al Dios de los Israelitas a servir a su Dios "Dagón", el dios filisteo de las cosechas. Y, aunque no lo creamos, esto mismo ocurre con nosotros al ser seducidos por el mundo, que pondemos a Dios al servicio del mundo.

- La victoria final de Sansón.

El éxito de los filisteos sobre Sansón duró poco, porque con el tiempo creció su pelo y su arrepentimiento, quizá porque ya no podía ver las seducciones del mundo y tenía mucho tiempo para reflexionar en sus acciones. Y con su pelo y con su arrepentimiento volvió su fuerza, de tal forma que cuando sacaron a Sansón en una fiesta para que divirtiera a los filisteos, Sansón buscó las columnas principales de la estructura y clamó a Dios pidiendo la fuerza para derribarlas y así mostrar la supremacía del Dios de Israel sobre los Dioses paganos. De este modo, con este clamor, Sansón estaba renovando su compromiso con Dios reconociendo el verdadero origen de su fuerza. Sansón se volvió a consagrar al Señor y recuperó su fuerza dando la victoria final a Dios sobre los filisteos.

Lo que hizo caer a Sansón fue la seducción del mundo y el abandono del Señor. Tras derribar el templo con los filisteos y él mismo dentro, Sansón fue recogido y enterrado. Sansón cayó por haber sido seducido por una cultura que odiaba a Dios, pero que era aparentemente "compatible" con el cristianismo.

- El mensaje de Sansón a la Iglesia del S. XXI

Como advertencia, Sansón nos dice que nosotros, los creyentes en Cristo, hemos sido llamados a ser sal y luz en este mundo, pero la cultura a la que estamos tratando de salar e iluminar no es neutral. Se trata de una cultura que va contra Dios. Hay todo un programa que trata de alejarnos de Dios y acercarnos a esa cultura aparentemente inocua y neutral. Y muchos de nosotros nos dejamos seducir por esta atracción del mundo. La mayoría empezamos siendo fieles y nos mantenemos firmes contra la agenda del mundo, pero con el tiempo, empezamos a acomodarnos, a sentirnos fuertes en nuestras propias fuerzas, y bajamos la guardia. Al final nuestras defensas son socavadas y terminamos cayendo en la seducción del mundo.

¿Y cómo podemos discernir? Por la Palabra de Dios. Ahí es donde estamos llamados a buscar la respuesta. Ahí estan nuestros baremos y nuestra fuerza. El problema de la iglesia es que ha abandonado su dependencia de la Palabra de Dios, y el E.S. actúa por la Palabra de Dios.

En la historia de Sansón también hay un mensaje de consuelo y esperanza. Al final los filisteos no derrotaron a Sansón porque fueran más poderosos, sino porque él fue infiel. Así, cuando el cristiano se deja seducir, no es porque el mundo sea más poderoso o porque la Palabra sea débil, sino porque nosotros fallamos, abandonamos nuestra fuente de sabiduría y poder. Por eso la Iglesia de hoy está en debilidad, y se encuentra maniatada y sirviendo a los dioses del mundo.

¿Qué podemos decir a aquel que ya ha sido seducido? En este pasaje también encontramos gracia y esperanza, porque el,cabello espiritual vuelve a crecer. sansón fue humillado, pero en su humillación, Sansón se fue afianzando y el Espíritu de Dios volvió sobre él. Esta renovación fue la que llevó a Sansón a clamar de nuevo a Dios y obtener lavictoria final.


Nosotros tenemos a Jesucristo que nos ayuda y nos da el éxito. Recordemos que el mundo trata de seducirnos para alejarnos de Dios y pidamos a Dios que nos dé fortaleza y gracia para resistir y darle a Él la gloria final.

martes, 4 de noviembre de 2014

02. Los Peligros del pueblo de Dios: El individualismo egoísta.

Sermón de David Rivero predicado en la IBAO el 2 de Noviembre de 2014.
Título: 02. Los Peligros del pueblo de Dios: El individualismo egoísta. 
Lecturas:  Josué 6:15-19, Josué 6:15-19, Josué 7:1 y Josué 7:16-26
Enlace al sermón en Audio.

Apuntes:

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El pueblo de Dios siempre ha estado plagado de tentaciones y peligros, y el que seamos Pueblo de Dios no nos quita de esos riesgos. Sabemos que uno de los propósitos del A.T. es servir de ejemplo para nuestra enseñanza.

Hoy repasamos el caso de Acan, que era un hombre que había sido bendecido en numerosas ocasiones: estaba entre los que recibieron la promesa de entrar en la Tierra Prometida, mientras que muchos miles habían quedado fuera, también vio cómo la Palabra de Dios era veraz tanto para bendición como para maldición durante los años de travesía del desierto. Acan vivió todo lo que se describe en Num 14:26-38.

Acan también fue un privilegiado, porque anduvo con sus propios pies por el Jordán para entrar a la Tierra Prometida, y había visto al pueblo andar alrededor de Jericó y vió cómo los infranqueables muros cayeron al sonido de las trompetas.

Con este trasfondo en mente, a través del texto de hoy, el Señor nos avisa de algo:

• No se puede jugar con Dios
• Lo que Acan hace es desobedecer la voluntad de Dios de forma flagrante
• Y veremos cuál es la esencia en el acto de Acan.


• No se puede jugar con Dios
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Si algo debía haber aprendido Acan de todo lo que había vivido es que con Dios no se juega, porque Dios es celoso de su Palabra, ya que ésta refleja Su ser y Su voluntad. Si Dios quiere que algo suceda, eso sucede de forma irremediable. Este Dios es el que dice en Deu 28 que por causa de la obediencia a sus Palabra, las bendiciones serían innumerables, igual que lo serían las maldiciones por causa de la desobediencia. Y este Dios había dejado claro cuál era su voluntad (su mandamiento) con respecto a lo que se debía de hacer con las cosas pertenecientes al pueblo conquistado (Jos 6:18-19). En 8:2 vemos que Dios permitía a veces que el Pueblo se apropiara del botín de los pueblos conquistados, pero en este caso dice "no lo tocaréis y lo incorporaréis al tesoro del templo", porque Jericó era una ciudad especial, porque era la puerta de entrada a la Tierra Prometida, y Dios quería que quedara memoria en el Templo de la pura gracia con la que Dios entregaba la Tierra Prometida a su Pueblo. Así había una excepción a la norma en cómo debían actuar con el botín de Jericó. Dios también, en Jos 6:18, avisaba que si sólo uno del pueblo rompía esta norma, haría culpables a todos, y esto lo hizo Dios porque el propósito de Dios era para toda la nación y no para individuos particulares, así las bendiciones y las maldiciones que vinieran por causa de este mandato, serían extendidas al pueblo: lo que uno hiciera, tendría repercusión en todo el Pueblo. Los israelitas debían pensar antes en el "nosotros" que en el "yo", y esto fue anunciado antes de empezar a dar vueltas en torno a las murallas de Jericó.

Con esto en mente, Acan debería haber pensado en no tocar el botín por el bien del Pueblo y porque debía saber que con Dios no se juega.

• Lo que Acan hace es desobedecer la voluntad de Dios de forma flagrante
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Quizá Acan, en principio, había decidió obedecer a Dios y no apropiarse de nada, pero cuando se encontró ante el botín, probablemente se dio cuenta de que estaba sólo y que sería muy fácil quedarse con algunas cosas del botín que le habían llamado la atención. Así se llevó algunas cosas a casa, y por las consecuencias que hubo para toda su familia, pensamos que toda la familia ayudó en el hecho de esconder el botín. Todos ayudaron a cavar, viendo en aquel botín una salida a su situación y una posibilidad de vivir de forma acomodada de ahí en adelante.

• La esencia en el acto de Acan
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La decisión de Acan ante el botín era: ¿Se lo llevo a Josué, dando la gloria así a Dios? Si lo hago, las reservas del templo serían mayores, y la bendición de Dios vendría sobre todos, o ¿me lo quedo y aseguro mi futuro? 

Acan puso su felicidad personal por encima de la obediencia a Dios y por encima de la bendición común de todo el pueblo. Su bienestar estaba por encima del bienestar del resto y por encima de la voluntad de Dios.

Y nosotros, ¿que habríamos hecho? Al final hacemos lo que sale de nuestro corazón, y allí sólo hay egoísmo y egocentrismo. Seguramente había una buena excusa que Acan había imaginado y que parecía que justificaba sus acciones. Y al final todos hacemos esto, ponemos nuestro bienestar, nuestros placeres y nuestra realización personal por delante de la voluntad de Dios y por delante del bien común del Pueblo de Dios. Sin embargo, como creyentes, tenemos un mandamiento a obedecer a Dios y poner el bien común por encima del nuestro propio. El cristianismo no es sólo aprovecharnos de las bendiciones que Dios promete, sino que es obedecerle y someternos a la voluntad de Dios.

Así, cuando queramos que nuestras bendiciones se extiendan al resto del Pueblo de Dios, debemos obedecer a Dios y poner su voluntad por encima de la nuestra. No debemos hacer como los Corintios, que tenían numerosos dones, pero los guardaban para sí mismos. Debemos vivir pensando en el bienestar del Pueblo de Dios, que veamos la causa de la Iglesia como nuestra causa personal.

"Uno no puede tener a Dios como su Padre sin tener al resto de los creyentes como sus hermanos"

La historia de Acan no es un pedazo aburrido de historia antigua, porque su decisión es la misma que muchos siguen tomando hoy en día. Cuando nosotros ponemos nuestra voluntad y nuestro beneficio por encima del del resto de creyentes, nos estaremos poniendo el manto babilónico y nos estaremos guardando el oro cananéo en nuestros bolsillos. Sin embargo nosotros estamos llamados a dar la gloria a Dios y a traer bendición a nuestros hermanos. 

Esto es muy sutil porque hay muchísimas ocasiones en las que buscamos nuestra conveniencia por encima de los mandatos de Dios y por encima del bien común. ¿Que excusas ponemos para no asistir un domingo a un culto, o para no ofrendar? Seguro que hay buenas excusas, pero en el fondo del razonamiento está una decisión como la que hubo en el corazón de Acan.

Las bendiciones que deseo para mi, debo desearlas para el resto del cuerpo de Cristo. Así es como debemos pensar. Si pensamos que para ser realmente felices debemos "matizar" algo de lo que Dios nos pide, hacemos como Acan, y pensamos que nadie fiscalizará eso que hacemos, que nadie se dará cuenta. Pero sabemos que nuestro ejemplo SIEMPRE tiene impacto en otros.

Las consecuencias de nuestros actos no tardarán. Tenemos que dar gracias a Dios que su juicio no viene tan rápido ni con tanta contundencia como ocurrió con Acan, pero estos juicios tan severos están como ejemplo del juicio que habrá en los cielos sobre aquellos que no obedezcan a Dios.

En Lc 13:1 leemos de algunos que estaban haciendo sacrificios y que murieron por causa de aquello que hacían, pero lo que dice Cristo es que todos merecemos el mismo juicio si no nos arrepentimos. Luego pone otro ejemplo de algunos que, aunque no estaban haciendo algo malo como los primeros, la conclusión fue la misma.


Al final debemos vivir para la gloria de aquel que nos llamó de las tinieblas a la luz admirable de Cristo, y no conforme a nuestro beneficio. Acan conocía la gracia de Dios y sus bendiciones, pero decidió no obedecerlo y poner su voluntad y bienestar por encima de las bendiciones de Su Pueblo...... Y sufrió las consecuencias de su decisión.

01. Los Peligros del pueblo de Dios: La Idolatría.

Sermón de David Rivero predicado en la IBAO el 26 de Octubre de 2014.
Título: 01. Los Peligros del pueblo de Dios: La idolatría
Lectura: Exodo 32
Enlace al sermón en Audio.

Apuntes:
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En 1 Corintios Pablo responde a las dudas de los Corintios acerca de ciertos temas doctrinales y de cómo poner en práctica ciertos aspectos de la fe. 

Cuando creemos en Cristo, el Diablo nos pone trabas para que caigamos. Así en Corintios Pablo pone de ejemplo a los que corren para ganar una carrera (1 Co 9:24). Debemos, pues, correr la carrera de la vida de creyente de una forma determinada, de forma que alcancemos la victoria. Pablo también pone el ejemplo de cómo se debe correr esa carrera. Es en esta carrera en la que Satanás nos pone obstáculos, con el objetivo de que no lleguemos a la meta.

Así, después de proponer esta imagen, habla de algunos que consiguieron correr la carrera y vencer, y luego, pone de ejemplo a algunos que corrieron y no alcanzaron la victoria: al pueblo de Israel. El pueblo de Israel dejó de mirar al Señor y de obedecerle, y esto le llevó a sufrir muchas calamidades (1 Co 10:11)

A partir de ahora vamos a estudiar algunos ejemplos de personas que corrieron y vencieron, o de otros que fracasaron, y de cómo cada uno corrió sus carreras

El propósito del AT es documentar los tratos que tiene Dios con el pueblo de Israel, que son tratos de pura gracia, y también trata de documentar los actos de idolatría de ese pueblo del pacto, del pueblo del Señor y de sus luchas por no caer en esa idolatría.

En el texto de hoy (Exo 32) tenemos a Josué y a Moisés como protagonistas principales. Josué en Jos 24:14 insta al pueblo a quitar los ídolos y a servir y adorar sólo a Dios. Esto lo hizo al final de su vida, porque sabía que el pueblo de Dios tenía tendencia a la idolatría ( Jos 24:2 ). El pueblo de Israel ya servía a dioses extraños desde tiempos de Abraham. También en Egipto se dieron a la idolatría.

Lo interesante es que este mensaje no se lo dice un creyente a gente no creyente, sino que se lo dice un sacerdote al pueblo de Dios. Y a pesar de la advertencia, la idolatría dividiría a la nación, y luego por causa de la idolatría ambas mitades del pueblo serían apresadas y destruidas por Asirios y Babilonios respectivamente. Fueron idólatras con Abraham, lo fueron en Egipto y siguieron siéndolo. (2 Re 17-22)

Analicemos la idolatría a través de los puntos siguientes:

• El preludio de la idolatría
• La causa de la idolatría.
• Las consecuencias de la idolatría.
• Expresiones modernas de la Idolatría.

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El preludio.
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Moisés ya había estado en el monte Sinaí y había recibido las leyes de Dios y al bajar del monte, Moisés se lo había contado al pueblo ( Ex 19ss ) a lo que el pueblo respondió (Ex 24:3): "haremos todas las palabras que Jehová ha dicho". En esas palabras que el pueblo prometió cumplir estaba el segundo mandamiento en el que se prohibía la idolatría. No había ambigüedades en el mandamiento, y tampoco en el castigo por desobedecer: Ex 20:4-5, pero aún así, cayeron.

Dios había tomado al pueblo como en alas de águila y así los había llevado durante tres meses desde su salida de Egipto, y además tenían la promesa de Dios (Ex 19:1-6). Aún repasando los acontecimientos de su historia más reciente, solo 40 días después de subir Moisés al monte, el pueblo se reune para hacer un becerro de oro y adorarle.

Entonces, ¿que les llevó a cometer idolatría a pesar de haber dicho que cumplirían la ley de Dios?

La causa.
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Aparentemente, la causa de la idolatría fue la ausencia de la presencia de Moisés. Para el pueblo parecía impensable que Moisés fuera a volver, pero esto era bastante extraño teniendo en cuenta cómo había actuado Dios con el pueblo por medio de Moisés. Primero Moisés anunció la liberación de Israel de parte de Dios, anunció la promesa de la tierra prometida, fue el artífice de las diez plagas y de la salida milagrosa de Israel de Egipto. ¿La persona que había hecho todo esto de parte de Dios ahora iba a estar desaparecido?

Realmente la ausencia de Moisés fue un pretexto para que el pueblo manifestara lo que ya había en sus corazones (Act 7:35). Así el pueblo había vuelto a Egipto en sus corazones. No conocían otra cosa y tendían a volver allí, en lugar de seguir a un dios invisible y distante al cual sólo se podían acercar por medio de Moisés.

Así, la ausencia de Moisés fue la excusa para los Israelitas para hacerse un ídolo a su medida, accesible, que aprobaría lo que ellos querían. Un Dios que estaría moldeado según la voluntad del pueblo, y no al revés, un pueblo moldeado según la voluntad de Dios. Y al hacer el becerro de oro, hubo fiesta y desenfreno en torno al ídolo, y esta fiesta es una fiesta con connotaciones sexuales (la misma expresión se usa en la acusación de la mujer de Potifar en contra de José, por ejemplo).

Pero ¿quería el pueblo adorar a otros Dioses o esta era otra forma de adorar a su Dios Jehova? (Exo 32:5). Al leer la referencia de Esteban en Hechos, parece que el pueblo consideraba a este ídolo como a los Dioses de Egipto, pero Josué pensaba que representaba a Jehova. Sea cual fuere la causa o la motivación, el hecho de hacer una imagen y adorarla era pecado ante Dios, ya fuera esa imagen un ídolo o una representación de Jehová.

Y la actitud de Aaron, cuando Moisés le acusa, vemos que es patética y vergonzosa, porque se amolda a la voluntad del pueblo y luego trata de justificarse ante Moisés.

Las consecuencias.
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A partir de v.25 vemos cual es la consecuencia: Juicio de parte de Dios. Hubo gran muerte entre del pueblo, como 3000 hombres, y luego más... Los actos en contra de la voluntad de Dios tienen sus consecuencias.

Por otro lado, ¿Que pretendía Moisés al destruir el becerro de la forma que lo hizo? Lo hizo para demostrar que aquel no era Dios, ni nada parecido, porque ¿Qué Dios es aquél que puede ser quemado, molido, bebido y mezclado con nuestros desechos? Ese no puede ser Dios.


• Expresiones modernas de la Idolatría
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¿Que tiene que ver todo esto con nosotros? La idolatría es muy sutil, porque bíblicamente, cualquier cosa que pongamos por delante de Dios, se convierte en un ídolo, cualquier cosa que reciba la adoración que sólo Dios merece es un becerro de oro para nosotros. También cuando conformamos al Dios de la Biblia a nuestra voluntad y hacemos que diga o haga lo que nosotros deseamos, ese Dios construído a nuestra medida es un becerro de oro.

Nosotros tenemos que acercarnos a Dios por medio de un mediador (como ocurría en tiempos de Moisés). Nuestro mediador es Cristo y sólo por medio de Él llegaremos a Dios.

El mensaje contenido en Éxodo 32 no es fácil de predicar, porque la gente busca un Dios que sea fácil de manejar, un Dios hecho a nuestra medida. Pero nosotros tenemos que acomodarnos al Dios de la Biblia, a un Dios exclusivo, un Dios justo, que no puede ver el pecado, que tuvo que morir en una cruz para poder darnos vida eterna. Esto es complicado porque es mucho más fácil predicar a un Dios amigable y tolerante que se acomodará a nuestra voluntad y certificará lo que a nosotros nos apetezca. 

Al mirar al mundo evangélico, vemos a muchos que, en lugar de ir detrás de Dios, están danzando en torno a un becerro de oro. ¡Cuidado a quién adoramos!

martes, 21 de octubre de 2014

Despedida de Pablo

Sermón de David Rivero predicado en la IBAO el 19 de Octubre de 2014.
Título: Despedida de Pablo.
Lectura: 1 Corintios 16:13-24
Enlace al sermón en Audio.

Apuntes:
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Los últimos versículos de las cartas de Pablo los solemos leer por encima, pero las palabras finales de Pablo suelen rebosar información muy valiosa de las Iglesias a las que iban dirigidas las cartas, y además vemos el pulso que Pablo tomaba de dichas iglesias.

Esta carta fue posiblemente la más complicada y la más dura del apóstol, y trataba de resolver el problema de la contaminación por parte del mundoo, pero el problema se agravaba por la mala interpretación de los Corintios ante ciertos temas doctrinales.

Esta carta (1 Co) es realmente una segunda carta (lo sabemos por referencias) y dado que aún hizo falta otra más (2 Co) entendemos que no tuvo el efecto que esperaba el apostol en los Corintios.

Pablo concluye esta carta eligiendo bien las palabras, para que no sea un simple formulismo, sino para que sus palabras tengan impacto en los Corintios.

Aquí encontramos un aspecto positivo en la despedida y un aspecto negativo:

• el aspecto positivo trata de inculcar en los lectores un sentimiento tal que les saque de los valles del egocentrismo a las alturas celestiales del amor a los demás.
• el aspecto negativo trata de sacudir a los lectores para llevarlos al arrepentimiento, para que dejaran de andar por el camino de muerte por el que estaban andando.


El aspecto positivo.
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Primero hay algunas instrucciones seguidas de un ejemplo. Las instrucciones tienen que ver con los pecados que les habían separado unos de otros ( v13 y 14 ):

1) Velar. Para que las malas doctrinas y las doctrinas del mundo no entren en la iglesia
2) Firmeza en la fe. Para que no fueran volubles e influenciables por la forma de pensar del mundo.
3) Coraje y fortaleza. Porque es lo que se necesita para permanecer firmes contra las corrientes del mundo.
4) Amor. Porque habían perdido el amor fraternal y se habían vuelto egocentristas.

Luego pasa a dar un ejemplo de algunas personas de gran calibre espiritual, tanto como para ponerlos de ejemplo (v 16-18). No todo es malo, pero hay algunos que lo estaban haciendo bien, y que son dignas de ser imitadas: Estéfanas, su familia, Fortunato y Acaico.

No sólo se mencionan a las personas, sino que hay rasgos a imitar: su dedicación al servicio de los santos, y el hecho de que confortaban el espíritu de los santos. La palabra traducida por "dedicacion" tiene el sentido de "ser adictos a". Su tiempo verbal "aoristo" hace referencia a que ellos en un momento concreto tomaron la decisión de "hacerse adictos" al servicio a los santos. No fue un ataque de espiritualidad, sino que ellos tomaron la decisión y así es como vivían desde entonces. No buscaban ser jefes, sino servir.

Hay más ocasiones en la Biblia donde aparece esta palabra. En Act 15:2 vemos que la iglesia envía delegados a las iglesias, y en la iglesia de Antioquía se "dispuso" de ciertas personas para que cumplieran con ese propósito. Otro pasaje está en Luk 7:8, donde vemos al centurión que pide ayuda a Cristo. Este militar conocía cómo funcionaba la jerarquía y afirma que él mismo estaba "bajo autoridad", y esta es la misma palabra que se usa con Estéfanas y su familia.

Pero, ¿se puede referir uno a la vida cristiana como una adicción? Lo cierto es que nos choca que se nos anime a hacernos adictos al servicio al Señor, y no que lo limitemos a una hora y media el Domingo por la mañana, como estamos acostumbrados. Esta alternativa es la que presenta Pablo, y lo hace al final de la carta, como para que la gente se quede con esta idea.

También se habla de otros, porque también son ejemplo cuando confortaron el espíritu de Pablo y el de otros. Estas personas fueron de consuelo para Pablo. Por esto eran merecedores de ser reconocidos. La pregunta que hemos de hacernos es: ¿quién soy yo en mi congregación? ¿Soy de los que animan y consuelan, o de los que hunden y machacan a los hermanos? Esa es la cuestión.

Por esta razón el apóstol pide que los imitemos y que nos sujetemos a ellos.

A continuación Pablo pasa a mandar saludos de la gente de Asia. Y aquí vemos el afecto que se tenían unos a otros, incluso se animan a saludarse con besos santos. Lo impactante es que este mandato se le da a una iglesia en la que la gente estaba enfrentada y no se saludaban.

Después de esto, en el v.21, el apóstol toma la pluma y escribe las últimas líneas de su propia mano. Pero no se conforma con firmar y poner su nombre, sino que añade algo más que tiene que ver con el aspecto negativo.

El aspecto negativo.
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En el aspecto negativo, Pablo quiere hacerles ver que deben arrepentirse. Esa llamada al arrepentimiento no es algo que pudieran ignorar, era una realidad a la que debían prestar atención, y tiene que ver con 2 palabras clave:
• Anatema (maldito). Pablo dice que el que no ame al Señor sea maldito, sea anatema, sea excomulgado. Aunque la palabra y su expresión nos resulte desagradable, vemos que aún en el N.T. se usa con frecuencia Gal 1:8 y 9. Estas palabras son duras, y no tenemos que disculpar al Señor por usarla. En lugar de disculparlas, tenemos que aceptar que son mensaje del Señor. No hay opciones para los que rechazan el evangelio. El problema es que estamos inmersos del mensaje tolerante del mundo que dice que todas las religiones llevan a Dios, pero en Juan 14:6 no se afirma esto. Cristo es el único camino para llegar al Padre. También en Hechos 4:12 se dice esto mismo.

Además, los que no aceptan a Cristo, YA ESTÁN en maldición, como dice Joh 3:18 y Joh 3:36. Debemos confesar que Cristo es el Señor para poder tener vida eterna. Debemos ser adictos al evangelio para no ser anatema. En Col 1:15-18 se aclara esta misma idea. Así que o estamos en Cristo o somos anatema, o somos siervos o estamos bajo condenación.

• Y Pablo tiene una segunda expresión de advertencia: Maranatha. Los eruditos no se ponen de acuerdo con su interpretación que puede ser un "El Señor ha venido", un "el Señor vendra" o un "Señor, ¡ven ya!". Pero ¿Por qué escribe Pablo esto? En 1 Tes 4:18 se usa este tipo de expresión como consuelo, pero Pablo lo usa aquí más bien, como una palabra de advertencia. Sería como un "Ojo, que el Selor viene". Hay que tener en cuenta que Cristo viene a pedir cuentas. Viene el día de rendir cuentas, así que tengamos cuidado en estas cosas y no lo tomemos a broma. Consagrémonos más al Señor antes de que venga no sea que hallemos condenación en lugar de salvación.

¿Que efecto tienen estas palabras en mi propia vida? ¿Que hago yo con el evangelio? ¿Es algo para un ratito el domingo por la mañana, o es algo que nos lleva a ser adictos del evangelio?